Barcelona adoptará nuevas medidas de seguridad en viviendas, destacándose la obligatoriedad de instalar detectores de humo en construcciones futuras a partir de 2027. Esta iniciativa se enmarca en el Plan Estratégico de Bomberos 2026-2035, que busca modernizar el enfoque de emergencia urbana ante crecientes riesgos de incendios. Además de equipar nuevas viviendas, el Ayuntamiento planea instalar estos dispositivos en 12.000 pisos de protección oficial, impulsando la prevención en diversos sectores de la población. La medida forma parte de un esfuerzo más amplio que incluye aumentar la plantilla de bomberos y la construcción de un nuevo Centro de Coordinación Operativa de Emergencias, fortaleciendo la capacidad de respuesta en situaciones críticas en la ciudad. Estas acciones también reflejan un cambio cultural hacia una mayor autoprotección y cooperación entre administraciones y ciudadanía.
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