La ciudad de Ceuta enfrenta una crisis sanitaria provocada por la llegada masiva de inmigrantes ilegales, situación que ha colapsado el sistema de salud local. A pesar de que el Gobierno asegura que la atención a los residentes se realiza con normalidad, los profesionales de la salud denuncian una presión asistencial insostenible, falta de personal, y agotamiento de las plantillas. Según los informes, INGESA ha implementado circuitos diferenciados para atender a la población migrante, lo que ha generado críticas respecto a su efectividad, ya que ambos circuitos dependen del mismo hospital y personal. Las ONG, involucradas en la atención a inmigrantes, no han considerado el impacto negativo en la atención a los ciudadanos de Ceuta. La respuesta oficial incluye la contratación de personal adicional, aunque los medios han señalado que es insuficiente. La crisis, acelerada por la invasión migratoria, ha desvelado problemas estructurales previos en la sanidad de Ceuta. La situación provocó un intento de huelga del personal médico, finalmente desconvocado tras tensiones con INGESA y el Ministerio de Sanidad.
Leer noticia completa en OK Diario.




