Entre 1924 y 1937, el Instituto Internacional de Cooperación Intelectual de la ONU organizó en París una serie de coloqios anuales en los que destacados intelectuales europeos debatieron sobre el pasado, presente y futuro de Europa, centrados en el concepto del «espíritu europeo». Estas reuniones, celebradas en un periodo histórico entre las dos guerras mundiales, contaron con la participación de figuras notables como Paul Valéry, Aldous Huxley y Thomas Mann. Aunque los participantes abordaron múltiples temas, como el nacionalismo y el desarrollo tecnológico, los encuentros terminaron en 1937 con la ascensión de regímenes totalitarios, sin lograr establecer la proyectada Sociedad de Estudios Europeos. Parte de su legado quedó plasmado en publicaciones hoy consideradas raras, mientras que la influencia de los intelectuales en el ámbito político y cultural comenzaba a declinar frente a una sociedad cada vez más dominada por la tecnología y el creciente nacionalismo.
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