Samsung Electronics, en colaboración con el Centro de Investigación sobre Diabetes del Hospital General de Massachusetts (MGH), ha lanzado un estudio pionero que busca explorar el potencial del reloj inteligente Galaxy Watch en la monitorización de pacientes adultos que comienzan una terapia con GLP-1RA. Este estudio se centra en evaluar cómo el uso de dispositivos portátiles puede ser clave para seguir y gestionar la pérdida de masa muscular, un efecto secundario crítico asociado con el uso de medicación GLP-1. En Estados Unidos, una de cada cinco personas ha utilizado estos medicamentos, lo que subraya la pertinencia del estudio.
El estudio, de vital importancia en el ámbito de la salud digital, tiene como objetivo determinar si los datos biométricos proporcionados por el Galaxy Watch, tales como la composición corporal, niveles de actividad y frecuencia cardiaca, pueden ofrecer a los pacientes y profesionales de la salud un enfoque más detallado y eficaz para manejar los cambios corporales durante el tratamiento con GLP-1.
Samsung y MGH han estado trabajando juntos previamente en investigaciones que utilizan la tecnología del Galaxy Watch y Samsung Health, abordando temas como los productos finales de glicación avanzada (AGEs). Este nuevo estudio se enfoca en utilizar el Galaxy Watch8, equipado con el sensor BioActive de Samsung, para brindar una monitorización de salud precisa y predicciones sobre la gestión del bienestar personal.
Dirigido por la doctora Melissa Putman, el estudio involucrará a 100 adultos que comienzan su tratamiento de pérdida de peso con medicación GLP-1, organizados en dos grupos. El grupo de intervención usará el Galaxy Watch para medir su composición corporal a través de análisis de impedancia bioeléctrica (BIA), registrar su actividad física, y seguir guías de ejercicios personalizadas. En contraposición, el segundo grupo recibirá el cuidado estándar administrado actualmente a pacientes bajo tratamiento con GLP-1RA.
Para complementar las mediciones del Galaxy Watch, los investigadores emplearán escáneres DXA de grado clínico, considerados el método más fiable para el análisis de la composición corporal, asegurando un seguimiento riguroso de las variaciones físicas en ambos grupos. Este enfoque permitirá a los investigadores evaluar la eficacia del Galaxy Watch en promover hábitos saludables y en ayudar a los pacientes a mantener o mejorar su masa muscular durante el tratamiento.
La doctora Putman subraya que la pérdida de masa muscular en pacientes que utilizan GLP-1 puede conllevar serios riesgos, incluyendo el aumento de enfermedades cardiovasculares y una reducción en el metabolismo basal, lo que podría provocar reganancia de peso. Por lo tanto, el estudio buscará demostrar cómo un dispositivo portátil puede brindar datos continuos y valiosos sobre la salud del paciente, permitiendo a los médicos realizar ajustes más informados y oportunos en el tratamiento.
Este esfuerzo conjunto con MGH destaca la prioridad de Samsung en contribuir a la gestión de la salud física diaria mediante tecnología innovadora. Con este estudio, Samsung no solo busca mejorar los resultados clínicos, sino también fomentar un estilo de vida saludable y sostenible en sus usuarios. La expansión de alianzas con instituciones de salud líderes sigue siendo parte esencial de la estrategia de Samsung para avanzar en el campo de la salud digital.




