El tenista italiano se consagró campeón del Masters 1000 tras vencer en la final con parciales de 7-6(5) y 6-3. El encuentro estuvo marcado por su notable evolución en el juego sobre arcilla, demostrando habilidades renovadas que le permitieron enfrentar con éxito las difíciles condiciones climáticas, especialmente el viento. Su adaptabilidad y destreza fueron clave para superar los desafíos del partido y asegurar su victoria en el prestigioso torneo.
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