Cerca de 40 países han decidido suspender la importación de productos derivados del cerdo provenientes de España tras la detección de los primeros casos de un problema sanitario no especificado. La medida, que afecta significativamente a la industria porcina española, ha generado preocupación entre los productores que ven comprometido su acceso a importantes mercados internacionales. Las autoridades españolas están trabajando con el objetivo de resolver la situación y reanudar las exportaciones lo más pronto posible, asegurando a los socios comerciales que se están llevando a cabo todas las acciones necesarias para garantizar la seguridad y calidad de sus productos cárnicos.
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