La alcaldesa de la ciudad, Katie Wilson, enfatizó el impacto devastador de la violencia armada en las familias estadounidenses, en un año que ya cuenta con 268 tiroteos masivos registrados. Este preocupante contexto subraya la urgencia de abordar la violencia con armas de fuego, que continúa afectando profundamente a las comunidades en todo el país. Wilson destacó la transformación irreparable que sufren las familias tras estos episodios, llamando la atención sobre la necesidad de medidas efectivas para combatir esta crisis persistente.
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