Seis turistas rusos han muerto tras el naufragio de un submarino turístico con 45 pasajeros a bordo en las aguas del mar Rojo, cerca del puerto de Hurghada, Egipto. Las autoridades locales y la embajada rusa confirmaron que los sobrevivientes, entre los que se encuentran heridos en estado crítico, fueron rescatados. La embarcación, perteneciente a la compañía Sindbad, realizaba una excursión para observar arrecifes de coral. A pesar de que el submarino contaba con licencia válida y un capitán cualificado, se desconocen las causas del hundimiento, por lo que las autoridades investigan a la tripulación, compuesta por cinco egipcios. Hurghada es un destacado destino turístico, especialmente para el buceo, aunque la seguridad de sus embarcaciones ha sido objeto de críticas tras varios incidentes previos. Una investigación reciente identificó deficiencias en las naves de la región, destacando 46 accidentes desde 2006.
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