El presidente de Estados Unidos ha intensificado las tensiones con su vecino del norte al lanzar una nueva amenaza, que ha generado preocupación en las relaciones bilaterales y en el ámbito económico. Esta medida, que algunos analistas describen como parte de una estrategia más amplia, ha puesto en alerta a los mercados y a diversos sectores políticos, que temen por las posibles repercusiones que podría tener en el comercio y la cooperación entre ambos países. La situación añade un nuevo capítulo a la ya compleja relación entre las dos naciones, mientras se espera una respuesta oficial que busque aliviar las tensiones.
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