El organismo de control de medios en Turquía ha impuesto sanciones a varios canales de televisión opositores debido a su cobertura de las manifestaciones que se desataron tras la detención del alcalde de Estambul. Las sanciones han generado un intenso debate sobre la libertad de prensa en el país, en medio de crecientes acusaciones de censura gubernamental. Las movilizaciones fueron una respuesta al encarcelamiento del político, visto como una figura prominente de la oposición, lo que ha tensado aún más el clima político en Turquía. Este incidente refleja la continua pugna entre las autoridades gubernamentales y los medios de comunicación críticos en la nación euroasiática.
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