Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez sorprendieron al mundo con una boda íntima y sencilla, rompiendo las expectativas de una celebración ostentosa. La pareja eligió el décimo aniversario de su relación para casarse en un acto familiar, lejos de los lujos habituales de las celebridades. Celebrada en la Capilla de Nuestra Señora de los Dolores en Cascais, la ceremonia tuvo como protagonistas a sus hijos y contó con cuatro testigos cercanos. Ambos vistieron atuendos de Gucci, en honor a su primer encuentro. La pareja planea una futura celebración más grande para incluir a familiares y amigos, prometiendo un evento que podría marcar época.
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