Durante el pleno municipal de Barcelona celebrado este viernes, la crisis de vivienda y la situación crítica de la red ferroviaria Rodalies ocuparon el foco principal. El Ayuntamiento de Barcelona anunció la cesión de una decena de solares al Institut Català del Sòl (Incasòl) para desarrollar 582 viviendas de protección oficial, como parte de un convenio con la Generalitat para impulsar la construcción de 1.700 viviendas en total. Este movimiento busca abordar la escasez habitacional y promover un modelo más inclusivo y sostenible. Por otro lado, el pleno también debatió sobre el traspaso de las competencias de Rodalies a Cataluña, en el que los grupos, excepto el PP y Vox, acordaron acelerar el proceso para mejorar su funcionamiento. Las tensiones se dispararon cuando se discutieron propuestas para integrar infraestructuras claves y mejorar el servicio, con acusaciones cruzadas entre los partidos por la gestión del caos ferroviario. Laia Bonet, en representación del gobierno municipal, admitió la insuficiencia del servicio actual y señaló un déficit histórico en inversiones aunque destacó avances recientes en el plan de Rodalies 2020-2030.
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