En un enfrentamiento dominado por el Barcelona, el equipo catalán venció al Feyenoord en la primera parte gracias a los impresionantes goles de Raphinha y Adeyemi, que aseguraron una cómoda ventaja en poco más de 20 minutos. Sin embargo, el partido no estuvo exento de polémica, ya que el equipo holandés solicitó un penalti tras una jugada en la que Hadj Moussa cayó al intentar superar a Cubarsí y Cancelo. Aunque ninguno de los defensas llegó a tocar el balón, el árbitro y el VAR optaron por no señalar la falta, desestimando la protesta del Feyenoord.
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