COPISA, en asociación con Viasfalt Sostenible, ha dado un paso adelante en la mejora de la movilidad sostenible en Sant Cugat del Vallès con la adjudicación para construir una pasarela ciclopeatonal. Esta infraestructura conectará de manera segura los barrios de Volpelleres y Sant Joan, facilitando el desplazamiento cotidiano de los residentes que van a pie o en bicicleta.
Hasta el momento, la ausencia de un camino adecuado ha complicado el tránsito diario de miles de personas, especialmente hacia centros educativos y el parque empresarial de Sant Joan. La nueva pasarela promete resolver estas dificultades al proporcionar un cruce seguro sobre la AP-7 y la B-30, vías que históricamente han actuado como barreras físicas en la zona.
La planificación del proyecto prioriza la seguridad de los usuarios no motorizados. La pasarela no solo contará con accesos en ambos extremos, sino que también se integrará con los carriles bici existentes, mejorando la red ciclista de la ciudad. Esta integración es crucial para reducir las interacciones peligrosas con el tráfico vehicular, promoviendo un medio de transporte más seguro y sustentable, y desalentando el uso del coche privado para trayectos cortos.
Este proyecto responde a una carencia histórica en Sant Cugat del Vallès, donde la conectividad urbana se ha visto obstaculizada por grandes infraestructuras destinadas al tráfico. Con la implementación de la pasarela, se espera no solo reducir las distancias y tiempos de viaje, sino también fomentar el uso de transporte no contaminante entre estudiantes, trabajadores y vecinos.
COPISA, por su parte, ha destacado que su implicación en proyectos de este tipo se alinea con su compromiso de ofrecer soluciones sostenibles, seguras y de alta calidad constructiva. Con una sólida reputación en el sector de infraestructuras civiles, esta nueva adjudicación afirma la relevancia de la empresa en el ámbito de la movilidad urbana y metropolitana.
Este avance es visto como esencial para trabajar hacia una ciudad más integrada y lista para enfrentar los retos de movilidad sostenible que se presentarán en los próximos años. De esta manera, la pasarela se convertirá en un símbolo de progreso, facilitando conexiones más eficientes y ecológicas para los habitantes de Sant Cugat del Vallès.








