La senadora Paloma Valencia, quien se perfila como una de las principales contendientes en las elecciones presidenciales de Colombia, enfrenta el dilema de equilibrar su carrera política con la maternidad. Valencia, madre de Amapola, de nueve años, ha compartido abiertamente el impacto personal de sus responsabilidades políticas en la vida de su hija. Las campañas electorales, explica Valencia, han requerido sacrificios significativos por parte de Amapola, quien expresa su descontento con la situación. La senadora también ha revelado que el asesinato de su colega Miguel Uribe Turbay provocó un cambio en la percepción de su hija sobre la vida pública, llevándola a verlo con miedo y resistencia. La situación ha generado tensión emocional, resumida en las palabras de Amapola: «Desde que mi mamá se fue, mi vida se arruinó».
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