La Diputación de Málaga ha dado un paso significativo hacia la recuperación económica de la provincia al aprobar el Plan Málaga, un ambicioso programa que movilizará más de 233 millones de euros en inversiones, ayudas y transferencias. Este plan, diseñado para mitigar los efectos devastadores de la crisis provocada por el Covid-19, ha recibido un amplio respaldo del Pleno de la institución, destacando la colaboración entre el equipo de gobierno, compuesto por el PP y Ciudadanos, y el PSOE, con una abstención de Adelante Málaga.
En el contexto de una crisis sin precedentes, el presidente de la Diputación, Francisco Salado, ha afirmado que esta iniciativa es crucial para la creación de empleo, el apoyo a las familias más vulnerables y la garantía de los servicios públicos. Durante la sesión plenaria, se guardó un emotivo minuto de silencio en memoria de las víctimas del Covid-19, un recordatorio del impacto que ha tenido la pandemia en la población.
El Plan Málaga se presenta como una respuesta ante la urgente necesidad de reactivar la economía local. Salado subrayó la creación de liquidación para ayudar a los ayuntamientos, facilitar transferencias económicas y apoyar a las empresas, resaltando que «nuestra provincia necesita respuestas urgentes y eficaces». Además, aseguró que el plan ha sido elaborado en diálogo con los ayuntamientos y el sector empresarial, incorporando en un 90% las contribuciones del PSOE y más del 75% de las de Adelante Málaga, lo que evidencia un esfuerzo por alcanzar consenso en torno a las necesidades de la provincia.
Entre las líneas maestras del Plan Málaga se incluyen diversas fuentes de financiación: el remanente de tesorería, modificaciones en el presupuesto actual y transferencias específicas. Aproximadamente 70 millones de euros se destinarán a los ayuntamientos, fomentando un enfoque municipalista que promueve la autonomía local. Esto incluye la transferencia de fondos incondicionados para que los ayuntamientos decidan las actuaciones más prioritarias.
El refuerzo económico para el empleo y la actividad empresarial también es un componente esencial del Plan. El área de Desarrollo Económico y Social verá un incremento del 144% en sus recursos, con 19,5 millones de euros destinados a fomentar el empleo y la actividad. Se prevén aportaciones directas para el mantenimiento de puestos de trabajo, así como recursos para la capacitación y la promoción de los productos locales.
Además, el Plan Málaga contempla inversiones en infraestructura, con un total cercano a 65 millones de euros destinados a obras que se espera generen un mínimo de 1.800 empleos. Esto se complementa con medidas para revitalizar el sector turístico, ofreciendo un bono de estancias en la provincia y manteniendo el presupuesto para acciones promocionales.
Desde la declaración del estado de alarma, la Diputación ha trabajado incansablemente en la contención del Covid-19, distribuyendo mascarillas, implementando medidas de desinfección y prestando apoyo social a las familias vulnerables. Con un enfoque en la atención social, se han realizado miles de intervenciones para ayudar a quienes más lo necesitan, mostrando un compromiso con la comunidad en estos tiempos difíciles.
El Plan Málaga se erige, así, como un pilar fundamental en la estrategia de recuperación económica y social de la provincia, consolidando los esfuerzos necesarios para enfrentar los desafíos que la crisis sanitaria ha planteado. A medida que se implementen las distintas medidas, se espera que este plan no solo ayude a la recuperación inmediata, sino que también establezca las bases para un futuro más sostenible y próspero en Málaga.
Fuente: Diputación de Málaga.