El Ministerio de Exteriores palestino ha denunciado que la muerte de 15 trabajadores humanitarios, incluidos paramédicos de la Media Luna Roja y la ONU, a manos del ejército israelí en el sur de Gaza constituye un crimen de guerra, exigiendo rendición de cuentas a nivel internacional. En un comunicado emitido por la agencia oficial palestina Wafa, se acusa a las fuerzas israelíes de haber ejecutado y torturado a los paramédicos en el barrio de Tal el Sultan, en Rafah, abandonando posteriormente sus cuerpos. Los equipos pudieron acceder al lugar y encontraron 14 cuerpos sin vida tras una semana de incertidumbre. Exteriores palestinos señalan que este evento es parte de un «genocidio» y buscan la intervención internacional para responsabilizar a los perpetradores.
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