Una joven española, que había sido reclutada por una red de narcotraficantes, fue condenada a cadena perpetua tras ser detenida con un paquete que contenía siete kilos de morfina. La mujer fue captada por la organización criminal en España y enviada a realizar la entrega del estupefaciente, lo que culminó en su arresto y posterior juicio. Este caso pone de relieve los peligros que enfrentan aquellos que, bajo coerción o necesidad, se ven involucrados en actividades ilegales vinculadas al tráfico de drogas.
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