El Consejo General de Dentistas de España ha expresado su seria preocupación tras el cierre inesperado de numerosas clínicas de la cadena Vivanta, dejando a pacientes con tratamientos en curso y citas programadas sin atención ni claridad sobre la continuidad de sus tratamientos. Este problema surge después de que Vivanta recibiera un apoyo público de 40 millones de euros en 2022, situación que el Consejo ya había criticado. La entidad solicita mecanismos legales de garantía financiera para proteger los pagos anticipados de los pacientes y asegurar la continuidad de los tratamientos ante posibles cierres. Ante la incertidumbre actual, se insta a los pacientes a conservar toda la documentación relacionada con sus tratamientos y buscar asesoramiento ante dificultades. El Consejo también menciona anteriores incidentes similares con otras cadenas dentales, subrayando la necesidad de prevenir estos daños a los pacientes mediante estrategias legales adecuadas.
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