La vivienda de Lucía Pombo y Álvaro López Huerta, situada en el madrileño barrio de Hortaleza, es un ejemplo de cómo la arquitectura y el diseño pueden transformar un espacio en un hogar lleno de personalidad. Tras una reforma integral, el dúplex de los años 70 se convirtió en un refugio acogedor que combina estética rústica con toques nórdicos y detalles vintage. La casa, que podría rondar el millón de euros, destaca por su luz natural, materiales nobles y espacios abiertos que reflejan una atmósfera serena y cálida. Elementos como la decoración personalizada y la distribución abierta, donde la cocina fluye hacia el salón, reflejan la esencia de bienestar y comodidad que anhelaban sus propietarios. Con la llegada de su hija Lola, la pareja inicia una nueva etapa en un espacio pensado para disfrutar cada momento.
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