Esta tarde, a las 20:30 horas, se llevará a cabo el esperado sorteo de una de las pruebas más destacadas dentro de la Liguilla Social de la Federación Andaluza de Caza (FAC), donde se congregarán un total de 37 perros de las razas Podenco Andaluz y Maneto. Este evento se presenta como una celebración de la rica tradición cinegética de la región, pero también marca un punto culminante en un año notable para la población de perdiz roja.
Tras años de desafíos, la población de perdiz roja en 2026 ha consolidado su segundo año consecutivo de crecimiento. Este avance positivo se atribuye a dos años excelentes de cría y a las efectivas medidas de gestión implementadas en los cotos. El año 2024 había sido particularmente preocupante debido a la fuerte sequía y las elevadas temperaturas de la primavera, que dificultaron la cría de estas aves. Sin embargo, los últimos censos han reportado datos alentadores.
Según los resultados obtenidos de 1.117 censos realizados por 317 cazadores a través de la aplicación CensData del Observatorio Cinegético, la población pre-reproductora de perdiz roja ha mostrado mejoras significativas. Con un promedio de 1,15 en el índice kilométrico de abundancia en la primavera de 2026, se ha superado el 0,96 de 2025 y el 0,85 de 2024. Estos valores se asemejan a los niveles anteriores a las sequías devastadoras de 2023 y 2024.
En Andalucía, se destaca el esfuerzo de 68 cazadores que han realizado 141 censos en 94 cuadrículas UTM 10×10 km, recorriendo 988 kilómetros en 127 horas. En la campaña de especies residentes no solo la perdiz roja ha sido protagonista, sino también otras especies como urracas, cornejas y distintos tipos de palomas, además de conejos y corzos. Extremadura ha liderado en número de censos, seguida por Castilla-La Mancha, Andalucía y Castilla y León.
José Antonio Torres, coordinador del Observatorio Cinegético, ha subrayado la efectiva gestión realizada en los cotos, destacando las acciones sobre el terreno como la instalación de bebedores y comederos, mejoras en el hábitat y la creación de refugios. Estas iniciativas han sido cruciales para la recuperación de la perdiz roja en años con condiciones meteorológicas favorables.
El compromiso con la conservación y recuperación de la caza menor se evidencia en las decisiones proactivas de los cazadores, especialmente cuando en 2024 muchos cotos optaron por no cazar perdices después de un mal año de cría. Esta decisión refleja su dedicación a la sostenibilidad de las poblaciones.
Asimismo, Torres agradeció el apoyo de los cazadores y la coordinación de las federaciones autonómicas de caza, que han transformado datos de campo en conocimiento científico, influyendo en las decisiones de gestión a nivel nacional y europeo. Con iniciativas como la Liguilla Social de la FAC, se realzan las tradiciones mientras se refuerza el compromiso con la conservación y gestión sostenible de la fauna cinegética.
Fuente: Federación Andaluza de Caza.







