En una jornada marcada por la movilización ciudadana, alrededor de 100.000 andaluces se dieron cita en las calles de Sevilla para expresar su firme rechazo al desmantelamiento de la sanidad pública y al progresivo deterioro de los servicios que se ofrecen a la población. La manifestación, que reunió a miles de personas de diferentes colectivos y municipios, se convirtió en un clamor por la defensa de un sistema de salud que, según los manifestantes, se encuentra en una situación crítica debido a los recortes y a la falta de recursos.
Los asistentes portaron pancartas que exigían la mejora de la atención sanitaria, la contratación de más personal y el fortalecimiento de los centros de salud. Esta protesta se enmarca en un contexto donde muchos ciudadanos han comenzado a sentir de forma cada vez más palpable las consecuencias de las políticas de austeridad implementadas en el sector. Las largas listas de espera, la escasez de médicos y el cierre de centros de salud son solo algunas de las quejas que los andaluces han puesto de manifiesto en esta gran movilización.
La sanidad pública ha sido históricamente uno de los pilares del estado del bienestar en España, y en Andalucía, la valoración de sus servicios es una cuestión que toca la vida diaria de miles de personas. Sin embargo, los recortes presupuestarios y las decisiones políticas han generado un clima de descontento que ha llegado a convertirse en un grito unánime en las calles.
Los líderes de la protesta subrayaron la necesidad de una respuesta contundente por parte de las autoridades, haciendo un llamado a la solidaridad y a la unión de todos los ciudadanos para luchar por un derecho básico: la salud. «No se trata solo de reclamar mejores condiciones para los trabajadores de la sanidad, sino de defender el acceso universal y gratuito a la atención médica», afirmaron algunos de los portavoces.
La manifestación no solo reunió a profesionales de la salud, sino también a ciudadanos comunes que, preocupados por la situación actual, decidieron alzar la voz en defensa de un sistema que debería garantizar la atención integral a todos, independientemente de su situación económica. La respuesta masiva de la ciudadanía evidencia la importancia de la sanidad pública en la vida cotidiana y la necesidad de protegerla frente a las amenazas de privatización y desmantelamiento.
A medida que la protesta avanzaba, muchos de los asistentes compartieron testimonios personales sobre su experiencia con el sistema de salud, lo que añadió un componente emocional a la manifestación. La indignación y la frustración eran palpables, y la voluntad de luchar por un futuro mejor resonaba en cada rincón de la ciudad.
Finalmente, los organizadores de la manifestación hicieron un llamado a mantener la presión y la visibilidad del problema, instando a la población a seguir movilizándose hasta que se logren cambios significativos en el sistema de salud andaluz. Mientras la multitud se retiraba con la promesa de volver a reunirse si fuera necesario, quedó claro que la lucha por una sanidad pública digna y accesible para todos es un camino que apenas comienza.
Fuente: CCOO Andalucía.