El senador demócrata Cory Booker ha llevado a cabo una prolongada protesta en el Senado estadounidense, hablando ininterrumpidamente durante más de 20 horas en contra de las políticas del presidente Donald Trump, calificando la situación como una «crisis» nacional. Durante su discurso, iniciado la tarde del lunes, Booker ha criticado los recortes de Trump y sus medidas contra los inmigrantes, destacando que «no es un momento partidista, sino moral». La intervención busca reposicionar a los demócratas tras más de 70 días de la administración Trump, abordando temas como inmigración, sanidad y educación. Aunque su acción no se enmarca en un debate específico sobre una ley, el empeño de Booker por seguir hablando al límite de sus capacidades físicas refleja una estrategia similar al filibusterismo, técnica que históricamente ha capturado la atención por sus maratónicos discursos en el Capitolio.
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