El resonador de escape es un componente esencial en el sistema de escape de los vehículos, diseñado para suavizar y modificar el sonido generado por el motor antes de que los gases salgan del tubo de escape. Empleando una cámara que cancela vibraciones y elimina frecuencias molestas, contribuye a mejorar la calidad acústica del automóvil sin disminuir su volumen. Este dispositivo se sitúa generalmente entre el silenciador y el convertidor catalítico, aunque su ubicación puede variar según el modelo. El precio del resonador varía entre 20 y 250 euros, dependiendo de la marca y calidad, y un mal funcionamiento puede resultar en un aumento del ruido, vibraciones molestas, y posible pérdida de eficiencia en el sistema.
Leer noticia completa en OK Diario.


