No Name Kitchen (NNK), una ONG que apoya a inmigrantes en crisis fronterizas europeas, enfrenta una investigación en España por presuntas compras de materiales explosivos y vínculos con el separatismo catalán a través de organizaciones como Novact e Irídia. Francesca Fusaro, coordinadora de NNK en Ceuta, ha denunciado acciones policiales y el trato a inmigrantes ante organismos internacionales, mientras la Policía Nacional investiga su relación con la fabricación de cócteles molotov. La ONG, fundada en 2017, niega las acusaciones y rechaza vínculos con actividades ilegales, aunque Fusaro ha criticado abiertamente la actuación de las fuerzas de seguridad españolas.
Leer noticia completa en OK Diario.



