El municipio de Yunquera se prepara para una de sus festividades más emblemáticas, el Corpus Christi, que se celebrará el próximo jueves, 4 de junio. Esta celebración, reconocida con la calificación de Singularidad Turística Provincial por la Diputación de Málaga, destaca como la festividad local más antigua de la localidad.
La vicepresidenta de la Diputación, Antonia Ledesma, y el alcalde de Yunquera, José María Rodríguez, presentaron el programa de eventos para la celebración 2026, resaltando la importancia de mantener vivas las tradiciones. Ledesma enfatizó que Yunquera es uno de los pocos municipios que aún celebran el Corpus Christi en jueves, un día que tiene un significado especial, ya que el cuerpo de Cristo recorre las calles del pueblo en una emotiva procesión.
La festividad transforma la localidad desde el amanecer, conforme los vecinos decoran cada rincón con flores y elementos naturales. Helechos, romero y almoradux llenan el aire con su fragancia, mientras que las calles se engalanan con palmas, adelfas y mantones que cuelgan de los balcones, reflejando así la fe y la devoción de la comunidad. Cada esquina se convierte en un pequeño santuario que invita a la oración y al recogimiento, a menudo acompañado por la música de la Banda Municipal.
El alcalde Rodríguez destacó que cada edición del Corpus Christi es única e irrepetible, preservando la autenticidad de esta celebración que ha perdurado a lo largo del tiempo. Este respeto a la liturgia del jueves convierte al Corpus de Yunquera en un evento especial y auténtico, que resuena en el corazón de sus habitantes.
El programa de la celebración incluye, a las 18:00 horas, una Eucaristía en la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, acompañada por la Coral Voces Para el Recuerdo. Posteriormente, a las 19:00 horas, dará inicio la procesión del Santísimo Sacramento, que recorrerá las calles adornadas por los vecinos y que incluirá a los niños que han hecho su Primera Comunión este año.
La festividad del Corpus Christi en Yunquera se ha mantenido como un símbolo de identidad y orgullo para la población. Las calles se llenan de altares y de los aromas que caracterizan la celebración, creando un ambiente único de fe y sentimiento popular. Antonia Ledesma recordó la relevancia de apoyar las costumbres y tradiciones que contribuyan a la dinamización y promoción de los municipios, especialmente de aquellas localidades del interior malagueño.
Fuente: Diputación de Málaga.








