Las tortugas marinas, entre los seres más antiguos y amenazados del océano, enfrentan riesgos significativos debido a la actividad humana. Sin embargo, Panamá ha implementado un exitoso programa de conservación, liberando más de 340,000 tortugas marinas y estableciendo un plan nacional para su protección en las aguas del Caribe y el Pacífico. Esta iniciativa, que involucra la colaboración de técnicos, voluntarios y comunidades locales, se ha centrado en 21 playas de anidación, priorizando la costa del Pacífico. Además de las liberaciones, el esfuerzo incluye formación y sensibilización de casi 3,000 personas para reducir las presiones sobre los hábitats de anidación. Aunque estas medidas son prometedoras, las tortugas siguen enfrentando amenazas como la pesca accidental, la contaminación y el cambio climático, que impactan negativamente su capacidad de sobrevivir y reproducirse.
Leer noticia completa en OK Diario.


