Tras un largo día fuera de casa, el reencuentro con una mascota puede llenar de alegría a los dueños, pero la forma en que se gestiona dicho momento es crucial para el comportamiento del animal, según el adiestrador canino Víctor Mareño. El error más común es reforzar la excitación del perro con caricias y atención inmediata al llegar a casa, pues esto premia y perpetúa comportamientos ansiosos. Para fomentar una recepción más tranquila, los expertos sugieren que los dueños esperen a que el perro recupere la calma antes de ofrecerle atención, utilizando comandos como «siéntate», y siendo constantes en su aplicación. Este enfoque no busca eliminar el contacto físico, sino asegurar que las caricias tengan un significado positivo para el perro cuando está sereno, promoviendo así una convivencia más tranquila y saludable.
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