La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha expresado serias reservas sobre ciertas condiciones planteadas por el Ministerio para la Transición Ecológica en el contexto de la regulación del crecimiento de los centros de datos en España. El organismo regulador considera que las exigencias en cuanto a energía renovable, los plazos y las penalizaciones propuestas podrían encarecer los proyectos o incluso impedir que algunas inversiones puedan llevarse a cabo.
El aumento de centros de datos en el país viene acompañado de una discusión que abarca tanto aspectos tecnológicos como eléctricos. Cada nueva instalación requiere conexiones de gran capacidad y un suministro eléctrico constante, lo cual debe ser armonizado con las necesidades energéticas de los hogares, la industria y otros consumidores. En este contexto, el informe de la CNMC, aprobado el 22 de septiembre, no rechaza la idea de regular el sector, pero critica la manera en que han sido diseñadas algunas de las condiciones contempladas.
Uno de los puntos de mayor controversia es la exigencia de que los centros de datos satisfagan el 80% de su consumo con nueva generación renovable. Esta condición se complica aún más por la obligación de que la electricidad consumida cada hora sea respaldada por energía limpia producida en esa misma franja horaria. La CNMC advierte que estos requisitos combinados podrían llevar a un sobredimensionamiento de la capacidad renovable y de los sistemas de almacenamiento, lo que incrementaría los costos de manera innecesaria.
El regulador sugiere implementar un enfoque gradual, dando más margen para el desarrollo de tecnologías de almacenamiento, que permitirían trasladar energía entre distintas horas del día y reducir así la necesidad de incrementar desproporcionadamente la capacidad renovable. También se pone sobre la mesa la posibilidad de que los centros de datos moderen su consumo durante ciertos momentos críticos para el sistema eléctrico, una opción que podría convertirse en una herramienta útil de gestión de la demanda.
Otra problemática destacada recae sobre los centros de datos que ya cuentan con permisos eléctricos pero aún no operan. El borrador de regulación establece un plazo de seis meses para que presenten el cumplimiento de las nuevas condiciones, con el riesgo de perder los permisos si no lo hacen en tiempo. La CNMC considera que este margen es insuficiente para proyectos que pueden llevar años en trámite y dependan de contratos de suministro con instalaciones de energías renovables aún en fase de construcción.
En relación a las sanciones, el borrador propone recargos significativos en los peajes y cargos eléctricos si se incumplen las obligaciones referentes al uso de nuevas energías renovables. La CNMC critica estas medidas, argumentando que podrían distorsionar las señales económicas del sistema eléctrico y sugiere en su lugar mecanismos específicos para abordar los incumplimientos según el perjuicio causado al sistema.
La regulación afecta a un sector que ya suma alrededor de 12 gigavatios (GW) en permisos de acceso y conexión, con otros 27 GW en proceso de tramitación. Estas cifras ponen de manifiesto la importancia de establecer reglas claras y viables para estas instalaciones estratégicas. El Gobierno tiene ahora la responsabilidad de decidir si modifica el texto en función de las recomendaciones del informe consultivo de la CNMC, en un esfuerzo por encontrar un equilibrio entre fomentar el crecimiento de los centros de datos y proteger los intereses del sistema eléctrico español.







